Observatorio de las Ciencias Sociales en Iberoamérica - ISSN: 2660-5554 - Vol. 7 Núm. 3: Julio - Septiembre 2026
Liusdanis Concepción Infante
Universidad de Las Tunas, Cuba.
Doctor en Ciencias Pedagógicas.
https://orcid.org/0000-0002-0987-2425
cruzliusdanis@gmail.com
El presente artículo analiza el rol de la familia, la comunidad y la escuela en la formación de las nuevas generaciones cubanas, enfatizando su importancia para el sostenimiento del socialismo cubano. Tal propósito requirió de la utilización del método el análisis y la crítica de fuentes, apoyado en los procedimientos del pensamiento lógico análisis y síntesis, inducción-deducción y el histórico-lógico. Hace alusión a la familia como transmisora de valores, identidad cultural y hábitos, a la comunidad por ser la que refuerza estos aspectos mediante normas colectivas y actividades grupales y singulariza a la escuela como institución educacional, garantiza una educación de calidad, al combinar la formación académica, ideológica y laboral bajo los principios socialistas, frente a desafíos como el bloqueo económico y la globalización. La interacción armónica de estos pilares busca formar nuevas generaciones comprometidas con el desarrollo individual y colectivo, asegurando así la continuidad de la Revolución Cubana.
Palabras claves: familia, comunidad, escuela, educación, socialismo.
This article analyzes the role of the family, the community, and the school in the education of new Cuban generations, emphasizing their importance for sustaining Cuban socialism. This objective required the use of the method of source analysis and critique, supported by the procedures of logical thinking (analysis and synthesis, induction-deduction, and historical-logical thinking). It alludes to the family as a transmitter of values, cultural identity, and habits, and to the community as the one that reinforces these aspects through collective norms and group activities. It distinguishes the school as an educational institution, guaranteeing quality education by combining academic, ideological, and vocational training under socialist principles, in the face of challenges such as the economic blockade and globalization. The harmonious interaction of these pillars seeks to educate new generations committed to individual and collective development, thus ensuring the continuity of the Cuban Revolution.
Keywords: family, community, school, education, socialism.
Este artigo analisa os papéis da família, da comunidade e da escola na formação das novas gerações cubanas, enfatizando sua importância para a sustentação do socialismo cubano. Para tanto, utilizou-se a análise e a crítica de fontes, apoiadas por processos de raciocínio lógico como análise e síntese, indução e dedução, e análise histórico-lógica. A família é considerada transmissora de valores, identidade cultural e hábitos; a comunidade, entidade que reforça esses aspectos por meio de normas coletivas e atividades em grupo; e a escola, instituição educacional que garante educação de qualidade, combinando formação acadêmica, ideológica e profissional sob princípios socialistas, diante de desafios como o bloqueio econômico e a globalização. A interação harmoniosa desses pilares visa formar novas gerações comprometidas com o desenvolvimento individual e coletivo, assegurando, assim, a continuidade da Revolução Cubana.
Palavras-chave: família, comunidade, escola, educação, socialismo.
El ser humano surgió hace miles de años y fue evolucionando producto a la necesidad, la que lógicamente también evolucionó hacia formas tales como: intereses y motivaciones, las que deben materializarse acorde a los principios de la sociedad en que este se encuentra inmerso. Una de las más básicas necesidades humanas fue la de perpetuar sus vivencias, ya fueran positivas o negativas, porque de ambas se sacan experiencias de vital interés para la vida. Al principio estas se fijaron a través de la tradición oral y de la pintura, como manifestaciones principales, pero lo que es innegable es que el ser humano, desde sus orígenes llegó a la conclusión innata de escribir su historia, como fuente para perfeccionar su vida cotidiana y proyectar su existencia misma.
Los que por azar o consecuencia vivimos en la época actual, no es que seamos más o menos inteligentes que nuestros antecesores, sino que conscientes o no de ello, hemos avanzado tomando como punto de partida sus aportaciones y sencillamente lo que hemos hecho, es desarrollarlas, sino preguntémonos: ¿Cuánto hubiéramos podido lograr nosotros con arcos, flechas y lanzas? ¿Qué hubiera ocurrido en las guerras de independencia si sus líderes si hubieran contado con Internet? Ambas interrogantes son suficientes para ilustrar esta idea, que poco a poco será cada vez más nítida.
El siglo XXI se caracteriza por una mayor explotación del hombre por el hombre, cuyas principales manifestaciones son las cada vez más crecientes desigualdades sociales, las que ni siquiera los organismos internacionales han logrado frenar, porque las voces de la mayoría pocas veces han importado y las grandes potencias imponen políticas a voluntad, sin ni siquiera detenerse a pensar cuán justas poden o no ser y en medio de este contexto el socialismo cubano tiene el reto de prevalecer y de desarrollarse de acuerdo con sus posibilidades.
Creemos tener conciencia de que sabemos de dónde viene nuestra familia, de dónde venimos nosotros mismos, quiénes somos, qué queremos, qué queremos ser y hacia dónde queremos ir. Estos aspectos necesariamente deben edificarse a partir de los principios y valores legados por quienes nos han antecedido, cuya formación empieza en el seno familiar, trasciende a la comunidad los direcciona la escuela como institución social por excelencia, pero cada persona tiene la responsabilidad de enriquecerlos a nivel individual y colectivo a partir de un modo de actuación social acorde a los principios socialistas cubanos.
Dicho linealmente como se expresa en el párrafo anterior, todo parece simple y ordenado, pero la naturaleza humana es bien compleja, por lo que trascendentes aristas como la responsabilidad padre-hijo y posteriormente hijo-padre están contemplados en los documentos rectores de la sociedad cubana actual, otras como la formación patriótica y comunista de técnicos y profesionales, comprometidos con su propio destino, el de su familia y el de la sociedad en que viven, así como el impacto de la ciencia y la técnica son pilares de importancia estratégica para el presente y futuro de la nación.
Estas aristas, así otras tantas son, de manera cotidiana, afectadas por el impacto del Bloqueo Económico, Comercial y Financiero impuesto por Estados Unidos hace más de medio siglo, por las cada vez más disímiles políticas injerencistas de dicho imperio y atacadas diariamente desde las cada vez más diversas plataformas digitales. Por ello es trascendente inculcar las tradiciones patrióticas cubanas desde las primeras edades, lograr que cada cubano elija una profesión consciente de la contribución de esta a su desarrollo individual y colectivo, la ejerza con calidad y tanto los resultados que se alcancen, como la defensa de las conquistas sociales alcanzadas hace más de sesenta años sean contenidos que sistemáticamente se posicionen en las diferentes plataformas digitales, así como en los medios de comunicación masiva, tanto de alcance local, como nacional e internacional
El propósito de esta investigación radica en argumentar las influencias de la familia, la comunidad y la escuela para la formación de las nuevas generaciones cubanas, puesto el socialismo tiene como centro al ser humano. Esta esencia cobra mayor importancia cuando se trata de Cuba, una nación de la que Estados Unidos ansía apoderarse y ha sobrevivido a tales pretensiones por la solidez de los principios y valores de su pueblo.
Bosquejo sobre desarrollo pedagógico alcanzado
La enseñanza y el aprendizaje han evolucionado desde una Pedagogía Tradicional que centraba la enseñanza en el papel activo del docente y el aprendizaje en el escolar desde un rol pasivo que enfatizaba en la memorización y reproducción de saberes, hasta la concepción de un proceso de enseñanza y aprendizaje multilateral, que además de concebir el protagonismo de docentes y escolares, concibe el protagonismo de la familia y de la comunidad como agencias.
En esta dirección debemos referir que la escuela, como parte de su currículo debe concebir el estudio de problemáticas socio-contemporáneas a las que los escolares se deben enfrentar de manera cotidiana, puesto que le aprendizaje solo es duradero cuando los escolares son capaces de comprender la utilidad personal y social que tienen los contenidos que aprenden en la escuela. Esta idea es esencial para la concreción del principio de la educabilidad, porque se aprende durante toda la vida y esos aprendizajes deben estar en función de alcanzar una vida plena en sociedad, es decir, vivir acorde con los principios de la sociedad en que se vive, en este caso sería acorde con los postulados del socialismo cubano.
Los avances que en la actualidad muestra la educación cubana son frutos del esfuerzo del Partido, el Gobierno, el Ministerio de Educación, así como de los miembros de la familia y de la comunidad y en este bregar ha sido necesario llevar a cabo tres revoluciones educacionales, que en cada etapa de la historia de Cuba, luego del triunfo de la Revolución, han conllevado a tres perfeccionamientos del Sistema Nacional de Educación, todos con un denominador común: contribuir a la formación patriótica y comunista de las nuevas generaciones, a partir de la interiorización de conocimientos y orientaciones valorativas que contribuyan a su formación acorde con el sistema de valores e ideales de nuestra sociedad socialista.
En la actualidad y pese a los esfuerzos del Ministerio de Educación, el carácter multilateral del proceso de enseñanza y aprendizaje enfrenta nuevos retos, los avances científicos y tecnológicos alcanzados por la humanidad y su impacto en la sociedad y por consiguiente en la educación cubana. Producto al Internet en cuestión de minutos es posible conocer lo que pasa en cualquier parte del mundo, sobre una determinada temática existen disímiles fuentes de información, es posible visitar lugares de manera virtual, así como participar en determinadas actividades y eventos y, por si fuera poco, ya la inteligencia artificial es de uso cotidiano.
Estos avances suponen desafíos para la familia, la comunidad y las escuelas cubanas y como nación tercermundista la desventaja, frente a otros sistemas educativos, así como ante competencias y ejercicios de evaluación a nivel internacional, es cada vez más notable. Sin dudas en la actualidad hacer comparaciones internacionales sería un tanto injusto para la educación cubana, a pesar de que sus logros son reconocidos por todos los organismos internacionales relacionados con el tema, por eso su esencia cobra mayor vigencia, continuar formando generaciones cubanas estrictamente apegado a las tradiciones patrióticas, los valores y los principios socialistas alcanzados hace más de medio siglo.
Esta percepción encuentra su sustento en las tradiciones pedagógicas cubanas, que se sintetizan en el pensamiento martiano y fidelista, por ser hombres que comprendieron en toda su dimensión que la esencia la educación es una obra de infinito amor, cuya finalidad esencial radica en la formación de ser humanos para la vida, lo que requiere además de un elevado grado de conciencia social, porque no solo se trata de asegurar el presente de las actuales generaciones, sino también el futuro de las generaciones venideras, para que ellas también puedan disfrutar de las bondades del socialismo, en el marco de un contexto internacional cada vez más desigual, injusto y excluyente, del trabajo mancomunado de agencias socializadoras, dentro de las cuales desempeñan un rol esencial, tanto la familia, como la comunidad.
En aras de materializar la aspiración descrita a continuación haremos alusión a las influencias de la familia y la comunidad para la formación de las nuevas generaciones, el papel de la escuela en el desarrollo social y a las nuevas generaciones como protagonistas de la sociedad en que viven.
Influencias de la familia y de la comunidad para las nuevas generaciones
Las influencias de los miembros de la familia y de la comunidad es esencial para la formación de las nuevas generaciones, por lo cual resulta vital explicitar qué entender por estos términos, en función de facilitar la comprensión de la idea a la que hacemos referencia.
En esta dirección se asume que la influencia es: “La manera de tener efecto sobre las actitudes y opiniones de otros, a través de la acción intencional, donde el efecto puede generar un cambio de opinión o prevenir un posible cambio” (Bayón y Arceo; 2024, p.1). Esta definición revela que las actitudes y opiniones de unas personas respecto a otra contribuye a generar cambios o a prevenirlos, en dependencia de la intención y del contexto al que se haga referencia, por lo que sin dudas estas impactan directamente en su modo de actuación.
En estrecha relación con la definición anterior se encuentra la de familia, la cual fue definida por Membrillo (2025) como:
Un grupo social, organizado como un sistema abierto, constituido por un número variable de miembros, que en la mayoría de los casos conviven en un mismo lugar, vinculados por lazos consanguíneos, legales o por afinidad. Es responsable de guiar y proteger a sus miembros; su estructura es diversa y depende del contexto en el que se ubique (p. 2).
Desde esta perspectiva se pueda apreciar que la familia es la célula básica de la sociedad, y por consiguiente es responsable, en primera instancia, de la formación de sus miembros, en correspondencia con los principios del contexto social en que se encuentra inmersa y al mismo tiempo esto evidencia, que puede ejercer influencia sus miembros durante toda la vida.
En estrecha relación con las definiciones anteriores se encuentra el término comunidad, que se asume como: “Una relación que tiene lugar en un espacio social diferenciado fuera del tiempo ordinario y distinto al orden de la vida cotidiana, cuyas relaciones entre los individuos que en ella actúan se establece a partir de intereses comunes” (Osorio; 2025, p. 4). En esta dirección debemos referir que esta definición se remite a una relación que se basa en intereses comunes, tiene lugar en un tiempo y espacios extraordinarios, que conduce al cumplimiento de metas y posteriormente al establecimiento de nuevas metas, de manera permanente.
La familia y la comunidad tienen una influencia significativa en la formación de las nuevas generaciones, moldeando sus valores, comportamientos y perspectivas, las principales son las siguientes:
1. Transmisión de valores y principios: la familia es la primera agencia socializadora a través de la enseñanza de valores identitarios y morales, mientras que la comunidad los refuerza mediante normas sociales, tradiciones y expectativas colectivas.
2. Desarrollo de la identidad cultural: la familia transmite tradiciones, costumbres e idiosincrasia, los cuales forman la identidad cultural del ser humano y la comunidad mediante a través de actividades de variadas naturalezas fortalece el sentido de pertenencia.
3. Formación del carácter y de la personalidad: el entorno familiar influye en la autoestima, la seguridad emocional y las habilidades sociales y la comunidad posee potencialidades que contribuyen a reforzar estos aspectos mediante el establecimiento de patrones y modelos a seguir.
4. Educación y conocimientos básicos: la familia fomenta hábitos de estudio, normas de comportamiento, disciplina y curiosidad intelectual y la comunidad ofrece recursos educativos y oportunidades de aprendizaje.
5. Inclusión social y adaptación: una familia integradora ayuda a las nuevas generaciones a desarrollar empatía y habilidades para relacionarse, mientras que la comunidad facilita la inclusión mediante actividades grupales y el trabajo de organizaciones sociales.
6. Influencia en las expectativas y metas: las aspiraciones familiares suelen ser determinantes desde las primeras edades y en la ampliación de estas expectativas según las oportunidades disponibles resulta esencia el papel de la comunidad.
7. Prevención de riesgos: una familia estable y afectuosa reduce la probabilidad de conductas de riesgo, cuestión que se refuerza en un ambiente comunitario positivo.
A nuestro juicio estas son las principales influencias que deben ejercer, tanto la familia, como la comunidad, en la formación de las nuevas generaciones, puesto que la interacción armónica de ambos pilares formativos, constituyen la base de una educación cimentada en tradiciones, valores y principios que tienen como esencia la salvaguarda, el perfeccionamiento, el enriquecimiento y por consiguiente la sostenibilidad del socialismo cubano, cuya obra cumbre es la Revolución Socialista de la que disfruta todo el pueblo cubano desde hace más de seis décadas, pese las ansias imperiales de derrumbarla mediante agresiones de todo tipo y si no lo han logrado y no lo van a lograr nuca es por la manera en que el país educa a cada generación, aunque claro está, hay que continuar perfeccionando la obra realizada para continuar enarbolando las banderas del socialismo en el país, la región y el mundo.
Luego de hacer alusión a qué entender por los términos, influencia, familia y comunidad y de revelar las influencias de ambas agencias socializadoras para la formación de las nuevas generaciones cubanas, estamos en condición de adentrarnos en el papel de la escuela para el desarrollo social.
Papel de la escuela para el desarrollo social
La escuela constituye el núcleo de la educación, tanto en la comunidad, como en la familia, por lo que su papel como institución está enmarcado en dos direcciones: formar y preparar, en aras de lograr una formación integral del sujeto en correspondencia con la sociedad a la cual pertenece.
Desde esta perspectiva asumimos a la escuela como: “Un espacio social donde se lleva a cabo el proceso de enseñanza aprendizaje, bajo la orientación y supervisión de docentes capacitados. Es un lugar de socialización donde se fomenta el desarrollo de habilidades y competencias necesarias para el éxito en la vida” (UniProyecta 2025; p. 3).
La definición anterior revela que la escuela revela un papel prioritario en la formación de personas, puesto que esta responde a la necesidad de formar a las nuevas generaciones según los intereses que el Estado conciba en la dinámica de sus relaciones económicas, sociales, políticas y culturales, puesto que la escuela fue creada por la sociedad, por lo que se debe a esta se debe y su esencia radica en resolver los problemas que emanan de la sociedad.
Desde la percepción anterior y según Ambart Lab (2025), los objetivos principales de la escuela son:
1. Educación: la escuela debe ofrecer un currículo académico sólido, que permita a los escolares adquirir conocimientos y habilidades en diversas áreas de estudio.
2. Formación: la escuela debe promover el desarrollo personal y social de los escolares a través de la formación de valores.
3. Preparación para el futuro: la escuela debe preparar a los escolares para enfrentar los desafíos del mundo actual, dotándolos de las herramientas necesarias para adaptarse a un entorno en constante cambio.
Luego de haber definido el término escuela y de haber declarado sus principales objetivos, estamos en condiciones de hacer alusión a su papel en la formación de las nuevas generaciones, cuyo enfoque se basa en los principios de la educación socialista, el cual reside en:
1. Formación académica y desarrollo cognitivo:
· Educación gratuita y universal: garantiza acceso a la enseñanza desde la primera infancia hasta la universidad, sin distinciones socioeconómicas.
· Enfoque en ciencias y humanidades: combina formación técnica con pensamiento crítico, aunque con un currículo altamente estandarizado y controlado por el Estado.
· Adaptación a nuevas tecnologías: uso de teleclases, plataformas digitales y programas para suplir limitaciones materiales.
2. Formación ideológica y patriótica:
· Transmisión de valores: la escuela promueve la identidad nacional, el antimperialismo y la defensa del socialismo, a través del currículo escolar y de actividades extradocentes.
· Solidaridad internacional: se fomenta el ejemplo de figuras como el Che y se destacan las misiones educativas cubanas en el exterior.
· Críticas y debates: prioriza la visión de la sociedad desde la perspectiva socialista.
3. Preparación para la vida laboral:
· Vinculación estudio-trabajo: en todos los niveles educativos, se realizan actividades productivas y los escolares alternan clases con prácticas en diferentes organismos.
· Educación Técnica y Profesional: realiza capacitaciones en oficios demandados, aunque con desafíos por la obsolescencia tecnológica.
4. Desarrollo moral y comunitario:
· Valores de cooperación: Trabajo en equipo, respeto a los mayores y participación en actividades sociales.
· Programas comunitarios: Proyectos como Educa a tu hijo involucran a familias en la educación temprana, especialmente en zonas rurales.
El papel de la escuela en la formación de las nuevas generaciones no está exento de retos, los que cada vez son más desafiantes, el primero es la crisis económica generado por el Bloqueo Económico, Comercial y Financiero impuesto por el gobierno de los Estados Unidos hace más de sesenta años, que conlleva a escasez de materiales, al deterioro de infraestructuras y a la migración de los docentes, el segundo radica en la eterna lucha de globalización versus ideología, puesto que las nuevas generaciones acceden a disímiles informaciones a través de Internet, que conllevan a la generación de tensiones y el tercero son las reformas educativas, puesto que actualmente se encuentra en implementación el Tercer Perfeccionamiento del Sistema Nacional de Educación, el que entre sus propósitos esenciales busca un mayor grado flexibilidad, pero avanza lentamente por limitaciones estructurales.
En resumen, la escuela cubana tiene como propósito esencial la formación patriótica, comunista e integral de las nuevas generaciones, acorde con los principios del modelo socialista cubano. Sin embargo, debe equilibrar su tradición ideológica con las demandas de un mundo cambiante y las diversas aspiraciones de cada nueva generación, puesto que el éxito alcanzado en equidad y acceso contrasta con desafíos de calidad y autonomía pedagógica.
En los epígrafes anteriores realizamos un bosquejo sobre desarrollo pedagógico alcanzado, revelamos las influencias de la familia y de la comunidad en las nuevas generaciones, así como el papel de la escuela para el desarrollo social, lo que nos pone en condiciones de hacer referencia al protagonismo de las nuevas generaciones como ente transformador de la sociedad actual.
Las nuevas generaciones como protagonistas de la sociedad en que viven
Cuba, como nación que ha defendido su proyecto socialista frente a numerosos desafíos, lo cual requiere del compromiso activo de sus nuevas generaciones para garantizar la continuidad y el fortalecimiento de su sistema político, económico y social. Debemos tener presente que las generaciones cubanas nacidas en el presente siglo no cuentan con la experiencia directa de las bondades socialistas provenientes de Europa del Este, las cuales impactaron directamente en Cuba durante la mayor parte de la segunda mitad del siglo pasado; sino que han crecido inmersas en profundas crisis económicas, transformaciones sociales aceleradas y un acceso sin precedentes a tecnologías digitales.
Las nuevas generaciones no son solo el futuro, sino también actores clave del presente, capaces de impulsar transformaciones desde su formación, participación política y aporte innovador. Desde esta perspectiva haremos referencia a las principales dimensiones que tributan a cómo cada nueva generación cubana puede asumir un rol más protagónico en la sociedad socialista, a través de la educación, la participación comunitaria, el emprendimiento estatal, el uso de tecnologías y la defensa de los valores revolucionarios.
1. Educación y conciencia revolucionaria:
El sistema educativo cubano contribuye a la formación de ciudadanos de elevada conciencia revolucionaria, comprometidos con los principios del socialismo y posibilita:
· Profundizar en el estudio del marxismo-leninismo, el pensamiento de los héroes y mártires de la Historia de Cuba con el propósito de adaptar sus enseñanzas a los desafíos actuales.
· Fomentar debates sobre el socialismo del siglo XXI, incorporando visiones sobre equidad, sostenibilidad y justicia social.
· Promover la investigación científica y técnica al servicio de las necesidades nacionales, tales como: soberanía alimentaria y energética.
2. Participación política activa y renovada:
Las nuevas generaciones deben potenciar su accionar protagónico como miembros de las organizaciones estudiantiles, los movimientos juveniles, las organizaciones políticas y de masas y sobre esa base incidir en la toma de decisiones:
· Realizar en instancias como la Asamblea Nacional, propuestas concretas sobre políticas públicas.
· Ser más propositivos a través de mecanismos de democracia participativa existentes, como consultas populares, para abordar temas tales como: reformas económicas o la informatización.
· Crear más espacios de diálogo intergeneracional donde se discutan, los ajustes necesarios en el modelo socialista.
3. Innovación y emprendimiento dentro del marco estatal:
La actualización del modelo económico cubano requiere del dinamismo de las nuevas generaciones para:
· Impulsar cooperativas y proyectos autogestionados que complementen la empresa estatal, priorizando sectores clave como la agricultura y la tecnología.
· Desarrollar startups de base tecnológica con apoyo estatal, orientadas a resolver problemas locales.
· Desarrollar variadas capacitaciones en gestión económica y mercados globales, sin renunciar a los principios de equidad y propiedad social.
4. Tecnología y comunicación para el socialismo:
En el mundo digitalizado actual, cada nueva generación debe liderar la batalla ideológica y práctica:
· Crear contenidos audiovisuales y redes alternativas que promuevan los valores socialistas, contrarrestando la propaganda adversa.
· Aprovechar la informatización para el rendimiento de la empresa estatal socialista.
· Formar parte de la ciberseguridad nacional, protegiendo la soberanía tecnológica frente a amenazas externas.
5. Defensa de la Revolución:
El protagonismo de las nuevas generaciones incluye la protección activa de las conquistas sociales:
· Preparación militar y técnica para enfrentar desafíos de defensa, desde desastres naturales, hasta agresiones externas.
· Participación en misiones internacionalistas que proyecten el humanismo cubano.
· Promover arte y literatura que reinterpreten la identidad socialista desde miradas frescas y críticas.
6. Cultura y valores:
Las nuevas generaciones deben preservar y revitalizar la ética revolucionaria apegada a los principios del socialismo cubano:
· Combinar tradiciones cubanas con expresiones contemporáneas para conectar con diversos sectores.
· Enfrentar desafíos como el individualismo o la desigualdad, promoviendo la voluntariedad y el trabajo comunitario.
Estas dimensiones requieren que las nuevas generaciones cubanas se conviertan en las principales protagonistas de la preservación y del perfeccionamiento permanente del socialismo cubano, lo cual requiere formación crítica, participación audaz, innovación económica y compromiso ideológico y e la vez el Estado, debe confiar en su potencial y abrirles espacios reales de incidencia, puesto que solo de esta manera se garantizará que la Revolución esté en constante evolución.
En resumen, es a través de la familia y de la comunidad que las nuevas generaciones reciben las primeras influencias sociales, las que posteriormente son perfeccionadas y enriquecidas por la escuela como institución educativa encargada de formar ciudadanos en correspondencia con las exigencias de la sociedad a las que pertenece. En el caso de Cuba este propósito se centra en la formación patriótica y comunista, como pilar que posibilita el perfeccionamiento constante de las conquistas alcanzada y por consiguiente contribuye a la formación y desarrollo, tanto individual, como colectiva, que se traduce en la sostenibilidad de la Revolución Socialista Cubana, que en la actualidad símbolo de justicia social y ejemplo para los movimientos progresistas del Orbe que continúan batallando por su soberanía.
La formación integral de las nuevas generaciones cubanas depende de la sinergia entre la familia, la comunidad y la escuela, como pilares fundamentales que transmiten valores, tradiciones y principios socialistas, porque la familia actúa como primera agencia socializadora, la comunidad refuerza el sentido de pertenencia y la escuela consolida una educación patriótica y científica, adaptada a los desafíos contemporáneos.
La escuela cubana enfrenta retos significativos, como el bloqueo económico, la influencia globalizadora y la necesidad de modernización pedagógica, pero mantiene su esencia en la formación de ciudadanos comprometidos con el proyecto socialista. Su enfoque en la equidad, la ideología revolucionaria y la vinculación estudio-trabajo, busca garantizar la continuidad de las conquistas sociales, aunque requiere mayor flexibilidad y recursos para responder a las demandas actuales.
Las nuevas generaciones son protagonistas activas en la defensa y desarrollo de la sociedad cubana, pero su preparación debe equilibrar a las tradiciones patrióticas con las exigencias de un mundo tecnológico y globalizado. Para ello, es esencial fortalecer los espacios de participación, fomentar el pensamiento crítico y garantizar que su formación responda, tanto a las necesidades nacionales, como a las aspiraciones individuales, asegurando así, la sostenibilidad del socialismo en Cuba.
Ambart Lab. (2025). Conoce las funciones sociales de una escuela y su impacto en la sociedad. Recuperado de ambartlab.com
Bayón, María Cristina y Arceo, Roberto Erick. (2024). Sobre el concepto influencia. Revista Mexicana de Sociología. Vol 26. Número 2.
Membrillo, Apollinar. (2025). Definición de familia. Recuperado de https://medicosfamiliares.com
Osorio, Oscar. (2025). El concepto comunidad en los proyectos de intervención comunitaria: disonancias, opacidades y rupturas. Recuperado de https://doi.org/10.24275/uam/izt/dcsh/alteridades/2023v33n65/osorio
UniProyecta. (2025). Definición de escuela según diferentes autores. Recuperado de uniproyecta.com